https://static.laverdad.es/soydecaravaca/menu/img/externo-soydecaravaca-desktop.jpg

Oraciones ante la Vera Cruz para dar ánimo y consuelo a los damnificados por el temporal

Oraciones ante la Vera Cruz para dar ánimo y consuelo a los damnificados por el temporal

Lorca Planes recordó a las familias afectadas por el temporal y el alcalde intervino para lanzar un mensaje de esperanza a todos los municipios que han sufrido las inundaciones

JUAN F. ROBLES.CARAVACA DE LA CRUZ

Consuelo y ánimo para las personas que sufren a causa del temporal de los últimos días. La celebración de la festividad de la Exaltación de la Cruz en la basílica de Caravaca durante la tarde del pasado sábado, estuvo marcada por la situación excepcional vive la región a consecuencia de la gota fría y por el recuerdo a los damnificados por las inundaciones y las lluvias de los últimos días.

El obispo de la diócesis, Lorca Planes, que presidió la eucaristía, tuvo palabras de consuelo para todas las familias que están sufriendo y recordó «la importancia de, en estos momentos de dolor, estar cerca de la Cruz de Cristo». También exhortó a todos «a estar pendientes de quienes tenemos a nuestro alrededor, porque no podemos ser ajenos a las necesidades de los demás».

Antes de finalizar la celebración, el alcalde, José Francisco García, intervino desde el ambón para, en nombre de todos los caravaqueños, tener un «recuerdo sincero para tantas personas y familias, muchos de ellos amigos y conocidos nuestros, que están sufriendo los efectos de riadas e inundaciones en muchos puntos de la geografía regional y provincias limítrofes».

La Ciudad de la Cruz vivió ayer una jornada muy especial, desde primera hora de la mañana, las campanas de todas las espadañas sonaron para recordar a los vecinos la celebración de la Exaltación. Durante la semana pasada se han realizado las actividades programadas con motivo de esta festividad, en las que ha destacado la misa para enfermos e impedidos y el Solemne Quinario que se cerraba ayer con la presencia del obispo de la diócesis.

Las autoridades locales y festeras se concentraron en la plaza del Arco para recibir a los invitados e iniciar el pasacalles hacia el castillo. Entre las autoridades que pudieron asistir a la celebración se encontraban el teniente coronel de la Guardia Civil, Juan María Martínez Castillo, y el coronel de Infantería de Marina, Pedro Antonio Martínez Rodríguez de Lema; también participaron el Director General de Evaluación Educativa y Formación Profesional, Sergio López Barrancos, y el diputado regional del grupo popular, Víctor Martínez-Carrasco.

Las marchas de la agrupación musical de Caravaca de la Cruz, el estallido de los cohetes y el repique de campanas fueron acompañando a la comitiva hasta la basílica. Banderas y estandartes de los colectivos festeros también participaban en el cortejo; a la llegada al templo recibieron el saludo del rector de la basílica, Emilio Sánchez. La eucaristía se inició con una procesión por el interior de la iglesia mientras que el coro de la parroquia de El Salvador, dirigido por Salvador Romra, entonaba los primeros cantos. La misa fue concelebrada por varios sacerdotes y antes del ofertorio se impusieron las cruces de cofrade a los nuevos hermanos que lo habían solicitado.

Lorca Planes agradeció la presencia de todos y el trabajo de las instituciones; «tenéis una fuerza muy grande para seguir trabajando por el Reino de Dios porque tenéis una herencia muy grande, la herencia de la Cruz, porque la Cruz habla con una voz muy fuerte y nos dice que está por encima de todos los factores de división.»

En el momento de la Acción de Gracias el alcalde subió al presbiterio para dirigir unas palabras, en una fecha tan señalada, a todos los municipios afectados por el temporal «al amparo de nuestra Patrona, y en estos momentos difíciles en los que la esperanza debe abrirse paso ante la catástrofe, quiero que mis palabras sirvan como muestra de apoyo de todo el pueblo de Caravaca».

Al finalizar la eucaristía tuvo lugar la tradicional procesión alrededor de las murallas que terminó con la bendición de la ciudad y sus campos desde las almenas y con fuegos artificiales que iluminaron la noche mientras que la Sagrada Reliquia regresaba de nuevo a su basílica.