https://static.laverdad.es/soydecaravaca/menu/img/externo-soydecaravaca-desktop.jpg

Nobleza, gallardía y elegancia en las mesnadas

Los Infantes de Castilla, María Victoria Blanc y José Antonio Martínez-Iglesias, 
durante el desfile infantil en la mañana del 3 de mayo. El Vicario Episcopal, Jesús Aguilar, en la Bendición de las Aguas./ :: FOTOS: JUAN F. ROBLES
Los Infantes de Castilla, María Victoria Blanc y José Antonio Martínez-Iglesias, durante el desfile infantil en la mañana del 3 de mayo. El Vicario Episcopal, Jesús Aguilar, en la Bendición de las Aguas. / :: FOTOS: JUAN F. ROBLES

El Bando Cristiano celebra este año el 60 aniversario de su fundación en la etapa que siguió a la renovación de 1959

JUAN F. ROBLES

En las filas cristianas se celebra este año un aniversario muy especial; tras la renovación de las fiestas en 1959, en las que destacó la presencia de los Templarios, al año siguiente se constituyó el Bando Cristiano. Un concierto de música festera marcó el ritmo de las celebraciones que llegarán a su punto culminante con los desfiles y procesiones de los próximos días.

Los grupos que componen en la actualidad el Bando Cristiano, como todos los colectivos que forman parte del cortejo festivo de la Vera Cruz, son herederos de una larga tradición que se remonta a la Edad Media. La confrontación, las batallas y las ocupaciones dieron paso a la convivencia de culturas que se prolongó varios siglos.

El origen de los desfiles se encuentra en uno de los rituales más antiguos: el del Baño o Bendición de las Aguas, con documentos fechados en 1384. En la tarde del 3 de mayo, cuando el sol se va perdiendo por las colinas que circundan Caravaca, miles de personas se dan cita en el Templete para asistir a este ritual. La Sagrada Reliquia es sumergida en las aguas que más tarde riegan una extensa y rica vega. Es costumbre empapar un pañuelo en estas agua para luego llevarlo a personas cuya enfermedad u otros motivos le impiden estar presentes en el Baño del Cruz, o simplemente para guardarlo hasta el año siguiente.

El Bando Cristiano está compuesto por las mesnadas castellanas y aragonesas que recrean la presencia en estas tierras del Reino de Murcia. El vestuario es muy singular y trata de recuperar el que lucieron caballeros y damas de aquellos siglos medievales. Desde órdenes tan conocidas como los Templarios y la Orden de Santiago, pasando por los Cruzados de la Vera Cruz y los Almogávares de Aragón, así como los Nobles Aragoneses, los Caballeros de Navarra o los hospitalarios de San Juan de Jerusalén, las mesnadas cristianas son un recordatorio del pasado de esta ciudad que surgió a la sombra de las almenas del Castillo.

Los caballeros y damas del Bando Cristiano destacan por su exhibición de nobleza y gallardía y, por supuesto, en la elegancia. Con un vestuario inspirado en el rigor histórico han logrado encandilar siempre a cuantos se asoman a contemplar sus desfiles. Coreografías muy estudiadas en el caso de las damas y un imponente desfile, que en algunos grupos se caracteriza por la marcialidad y en otros por la alegría, son las señas de identidad de quienes engrosan las filas que desfilan bajo el pabellón del Bando Cristiano.

Al frente de las mesnadas, por tercer año consecutivo, desfilarán Rubén Alonso Bermúdez y Carolain Michaela Morales que repiten como Reyes Cristianos. Los Infantes de Castilla, José Antonio Martínez-Iglesias y María Victoria Blanc, volverán a desfilar este año representando a la cantera del Bando Cristiano.

El presidente es Juan Antonio Fernández, conocido popularmente como 'Castaño' y posee una dilatada carrera festera que se inició en el Bando Moro, también ha sido caballista, pero su esencia festera la encontró en las filas cristianas, primero caballero de Navarra; después como fundador del grupo de Montañeses) y, actualmente, como jefe de filas del grupo Mesnadas de Nobles Aragoneses.

El nombramiento de Cristiano del Año ha recaído en Juan Antonio Martínez Piqueras, del grupo de Almogávares de Aragón.