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San Juan de la Cruz - Santa Teresa de Jesús

Una asociación velará por el patrimonio espiritual, cultural e histórico del Carmelo teresiano

Manolo Iborra, Pedro Andrés Ruiz, padre Pascual Gil, Cosme Reales, Manuel Fernando Guerrero y Juan Fernández. /SDC
Manolo Iborra, Pedro Andrés Ruiz, padre Pascual Gil, Cosme Reales, Manuel Fernando Guerrero y Juan Fernández. / SDC

Entre los objetivos destaca la recuperación de la casa de San Juan de la Cruz y del monasterio de San José así como la de alzar un monumento a Santa Teresa de Jesús

JUAN F. ROBLES-CARAVACA DE LA CRUZ

Tras las huellas de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. Treinta años después de la creación de la Asociación Cultural «San Juan de la Cruz», creada en el año 1989, por antiguos miembros del club juvenil Edith Stein, un grupo de personas vinculadas a la comunidad de los padres carmelitas ha decidido refundarla para mantener vivo el espíritu de los dos santos del Carmelo teresiano. Caravaca de la Cruz y Segovia son las únicas ciudades que figuran entre las fundaciones de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús.

En la mañana de ayer, el prior de los carmelitas, Pascual Gil, junto a cuatro de los promotores de la iniciativa, Manuel Fernando Guerrero, Cosme Reales, Manuel Iborra y Pedro Andrés Ruiz, presentaron los objetivos de la asociación que incluirá en su denominación el nombre de la santa abulense.

Entre las acciones que se pretenden llevar a cabo, destacaron la recuperación de la Casa de San Juan de la Cruz, la del monasterio de San José (convento de las madres carmelitas) y la creación e implantación de un monumento a Santa Teresa de Jesús.

En cuanto a la casa de San Juan de la Cruz, adelantaron que se pretende colaborar para convertir este inmueble del siglo XVII-XVIII en un punto de referencia de la presencia del Santo Carmelita en la localidad donde se podrían desarrollar actividades vinculadas a la cultura, la mística y el. Sobre el monasterio de San José, propiedad de una entidad bancaria tras el intento fallido de transformarlo en un hotel por la empresa que lo adquirió hace años, se plantean también su recuperación tanto por su relevante pasado como por su estratégica localización urbana, que podría contribuir a dinamizar la calle Mayor reforzando su articulación funcional con la Gran Vía, la principal arteria de la ciudad. Este edificio es un claro exponente de la profunda huella que las órdenes religiosas dejaron en el tejido urbano, religioso y social entre los siglos XVII y XVIII.

El portavoz de los promotores, Cosme Reales, señaló que «las actuaciones que se acometan en el monasterio deberían ser muy respetuosas con una edificación que ha permanecido prácticamente inalterada desde su construcción, hecho que la dota de un incalculable valor patrimonial. Y, por otro lado, pensamos que su recuperación funcional debería asegurar la pervivencia de las huellas de Santa Teresa en Caravaca propiciando que otras «hijas» de esta santa carmelita de «vida activa» habiten el convento para dar así continuidad a su importante pasado histórico como fundación teresiana».