Las kábilas recuperan su bandera perdida

Pasacalles del Bando Moro con la imagen (detrás) de la Patrona de Cieza.
Pasacalles del Bando Moro con la imagen (detrás) de la Patrona de Cieza. / Juan F. Robles
  • La enseña se bendice en la misa ofrenda del Bando Moro, que coincide con la peregrinación de la Patrona de Cieza

La explanada de la basílica de la Vera Cruz acogió ayer la misa ofrenda del Bando Moro. Junto a los representantes de las kábilas se dieron cita numerosos colectivos de peregrinos llegados de toda la Región, entre los que destacaba la ciudad de Cieza, que peregrinó junto a la imagen de la Patrona, la Virgen del Buen Suceso. A la zona también se acercaron grupos de varias regiones españolas y hasta unos turistas llegados desde California.

Mientras Caravaca se prepara para las Fiestas de la Vera Cruz, que se celebrarán a principios mayo, un día tras otro recibe a miles de peregrinos. Cientos de ciezanos llegaron a primera hora para participar en la estación jubilar, en la iglesia de La Concepción, en la procesión hacia la basílica y en la misa del peregrino. Entre ellos se encontraba el alcalde, Pascual Lucas. A la llegada de la imagen de la Virgen a la plaza del Arco, una lluvia de pétalos cayó sobre la Patrona de Cieza mientras se escucharon vivas y piropos a la Virgen del Buen Suceso.

Al mismo tiempo, un grupo de Caballeros de Nuestra Señora del Pilar, de Zaragoza, acompañados por un grupo de la Orden de Caballeros de Santa Bárbara, de La Unión, llevaron a cabo una ofrenda floral a la imagen de la Virgen del Pilar que se venera en la parroquia de El Salvador.

Todos los grupos se sumaron así a la celebración del Bando Moro que ayer también subió a la basílica la antigua bandera, perdida desde hace años. Tras ser restaurada y colocarle los escudos de las nuevas kábilas, se bendijo ayer por parte del rector de la basílica. Fue justo antes de la ofrenda floral a la que se sumaron los representantes de las hermandades de Cieza y el regidor; los presidentes de las kábilas del Bando Moro, los sultanes, los sultanes infantiles, el moro del año y el presidente, además de la hermana mayor de la Cofradía de la Vera Cruz.

También se produjo un intercambio de regalos entre las instituciones de Cieza y Caravaca. Hubo una recepción en la Torre Chacona a los Caballeros de la Virgen del Pilar, entre los que se encontraba Manuel Bellvis, sultán moro en los años 1989 y 1990.