Soberana en su almena

Soberana en su almena
/ Manuel Jiménez. JUAN F. ROBLES

Porque guardas la excelsa y Vera Cruz

mereces ser llamada Ciudad Santa.

A tus hijos un nudo en la garganta

se les hace avistando tanta luz.

No a ricos ni sabios, dirá Jesús,

se da a columbrar belleza tanta.

Desecha, Caravaca, lo que imanta:

De tules, pandereta, de arcabuz…

Tendrás sin fin el Árbol florecido

si eterna primavera es lo que muestras.

Este es y no otro el cometido.

La mirada por el celo por los pobres

ande lista en tus casas y sus puertas;

sean estos, si mostrados, tus primores.

- - - - - - - - -

Olor a santidad coseche todo

Será gran realidad se es de este modo.

(Enero 2017)