Homenaje a José Gutiérrez y Antonia Espín con motivo de su jubilación

Medio centenar de personas, entre compañeros y familiares, aprovecharon la festividad de San José de Calasanz para reconocer su labor docente

JUBILACIONES 'FORZADAS'

En las vísperas de la festividad de San José de Calasanz, el claustro de este centro docente hizo un alto en su quehacer diario para homenajear a dos profesionales de la educación que han desarrollado una importante labor educativa en las aulas del colegio de la avenida de los Andenes. Tras el amargo momento vivido durante el verano cuando supieron, de forma indirecta y sin comunicación oficial, que habían sido 'cesados' en sus puestos, José Gutiérrez y Antoñita, como cariñosamente son conocidos en el claustro cervantino, disfrutaron de una jornada alegre que sirvió para recordar los años dedicados al magisterio.

Medio centenar de personas participaron en este merecido homenaje que se inició con una comida de convivencia y finalizó, a los postres, con la actuación de "Las chicas del coche verde", la entrega de regalos 'personalizados' y la imposición del escudo de oro del colegio Cervantes. Tras dar buena cuenta de las viandas preparadas por los profesionales del Torreón de las Fuentes, llegó el momento de glosar con versos y música el paso de los homenajeados por las aulas del colegio. Ramona Marín, antigua compañera y alma mater de las chicas 'del coche verde' compuso los versos que fueron cantados con distintos ritmos musicales acompañados a la guitarra por Juan Antonio Giménez Ramírez.

Después de los cánticos, llegó el momento de los regalos. Dos cajas guardaban los obsequios que entre bromas y risas se fueron entregando a los homenajeados. El director del centro, Jacinto Molina, junto a la Jefa de Estudios, María Ángeles Albaladejo, y la Secretaria, Cruz García, procedieron a imponer los escudos de oro del colegio. El director agradeció el trabajo realizado durante su período como docentes en el colegio y les recordó que "el colegio Cervantes siempre será vuestra casa".

'Minirromancero' por la Festividad de San José de Calasanz

 Empezamos con romance,

después de muy bien comidos;

felicitamos cantando,

a todos los que han venido.

Como veis, no nos vamos

las jubiladas de antes,

pues seguimos, desde fuera,

empujando al "Cervantes".

La magia de Don Quijote,

no se nos puede secar,

es algo que nunca muere

pero que hay que alimentar.

- Por eso en este día,

haremos un poco 'el ganso'.

- ¡No es "el ganso", es cariño,

para pasar el rato!

'Romancero' a dos compañeros por su jubilación

Cuando hay algún evento,

escribimos un romance,

por jubilarse "dos compas",

éste, con cariño, nace.

Uno es José Gutiérrez,

y otra es Antoñita;

no se quería jubilar,

pero, de pronto, los quitan.

Ni de sus propios alumnos,

les dejan que se despidan;

estando de vacaciones,

se enteran que los jubilan.

Me dicen que estaban tristes,

pero eso hay que remediarlo,

para eso estamos aquí,

con todos, para celebrarlo.

Júbilo es alegría,

como la palabra indica;

del trabajo que empezó

y, ahora, bien, ya finaliza.

Después de buena comida

y el ánimo más 'caldeaico',

pasamos a las canciones,

palabras y 'regaliquios'.

A José Gutiérrez

(Con la música del Porompompón)

 Escucha José Gutiérrez,

que este cantar por ti va,

medio en serio, medio en broma,

te vamos a retratar.

Te dejaste el seminario,

para a niños enseñar;

te puedes quedar tranquilo,

has sido un maestro cabal.

Se ve que en el Seminario,

te enseñaron a rezar;

por eso a una Sagrario

tú te acercaste a ligar.

No sé bien de tus principios

de vida profesional;

yo cuando te conocí,

te acababas de casar.

Me dicen los compañeros

que tu boda fue especial;

buen frío, buenos chorizos...

no se les puede olvidar.

¿Dónde estará Gutiérrez?

¿Dónde estará José?

Mira por Almaciles

o al Cervantes se fue.

Donde quiera que esté,

se siente bien.

Donde quiera que esté,

se siente bien.

Decían que antes eras triste

y un tanto solitario;

la vida se te alegró

con el calor de Sagrario.

Vuestro amor era maduro

y pronto su fruto dio,

nace Eduardo y Jesús,

y la niña no llegó.

Donde quiera que esté,

se siente bien.

Donde quiera que esté,

se siente bien.

(Con la música del romancero)

¿Qué nos dejas al partir,

tantos años en el centro?

Aunque algo se me olvide

aquí está tu testamento.

El ser paciente y tranquilo,

y puntual todos los días;

el ser formal y ordenado,

muy libre y con valentía.

Cuando se llega a tu clase,

se disfruta de silencio,

controlas bien a los niños,

se nota en el rendimiento.

Te has pasado algún minuto,

"vamos Marín", me decías;

te quedabas a corregir

y algún inglés aprendías.

En las reuniones de ciclo,

tú eres el que ponías orden.

"Por favor, no gritéis tanto...

más suave también se oye".

Cada día te alimentas

de forma muy regular,

te tomas un buen bocadillo,

siempre de pan integral.

Ayer me decía una madre

que eras un maestro ejemplar,

que querías mucho a tus 'compas',

que eran buenos de verdad.

Plantas de clase y pasillos,

aunque no puedan hablar;

te dicen desde los tiestos:

"¡nos has sabido cuidar!"

Ahora, ya más tranquilo,

puedes tú en tu casa estar,

atender a tus mayores

y a tu perro pasear.

Gracias José, hoy te damos,

por años juntos vividos,

y porque con sana paz,

trabajo hemos compartido.

Ahora nos veremos menos,

pero sigue la amistad;

¡Ánimo! para esta etapa,

con todos puedes contar.

No te vayas todavía,

ahora te toca a ti hablar

y recoger los regalos que,

sin duda, tú tendrás.

A Antoñita

(Con la música del romancero)

 En mi coche voy,

Voy a trabajar,

y si a un "compa" veo,

le invito a montar.

SEAT seiscientos es,

despacito va;

nunca se paró,

en el museo está.

¡Chisss! Esperad no hemos presentado.

Sencilla historia del colegio...

hasta llegar a... "la de Religión.

La encontramos en varios frentes.

Romancero temático

Estribillo.-       Alabaré (5 veces), a mi Señor.

                        Le alabaré (4 veces), por mi jubilación.

Antoñita llega al centro,

muchos años hace ya,

la Biblia explica a los niños

y les enseña a rezar.

Pensamos al conocerla:

"¡qué santurrona será!".

Pero muy lejos de ello,

de "pindingue" se nos va.

No aparece algunas veces.

- ¿Antoñita? ¿Dónde está?

- Se nos ha 'marchao' a un cursillo,

tranquilos, ya llegará.

Alabaré (5 veces), a mi Señor.

Le alabaré (4 veces), por mi jubilación.

 Canciones a la Virgen.

Ven con nosotros al caminar,

Santa María, ven.

Ven con nosotros a despedir,

a Antoñita esta vez.

Aquí tenéis a Antoñita,

moderna y en situación,

cuando hace mucho frío,

nunca el sombrero dejó.

Se presenta cada día,

modernita y conjuntada;

con su collar, que le va,

con su jersey o su falda.

Sus niños saca del centro,

es profesora moderna,

en Cuaresma, primer viernes,

a "lo del pie" en Santa Elena.

Ven con nosotros al caminar,

Santa María, ven.

Ven con nosotros a despedir,

a Antoñita esta vez.

Y también enseña villancicos...

Belén, campanas de Belén,

Que los ángeles tocan,

¿qué nuevas nos traéis?

José, José "el Alcázar" es,

prepara los pasajes,

vámonos otra vez.

Otro encanto de Antoñita,

es por el mundo viajar.

Toda Europa se conoce

y ha llegado hasta Vietnam.

Le acompaña su marido,

del que enamorada está;

no se cuenta la pobre,

que él va por piedras mirar.

La verdad es que de sus viajes

nos hace participar,

se hacen un montón de fotos

que a todos enseñará.

Belén, campanas de Belén,

Que los ángeles tocan,

¿qué nuevas nos traéis?

José, José "el Alcázar" es,

prepara los pasajes,

vámonos otra vez.

(Cambio de música)

Coge tu sombrero y póntelo,

Vamos a la playa, calienta el sol.

Ven a mi sombrero, resguárdate,

que no salgan manchas en nuestra piel.

Chiribiribí, porompompon,

chiribiribí, porompompon,

chiribiribí, porompompon,

por fin "ha llegao" mi jubilación.

No descuides Antoñita,

tu físico cara al mar;

pues aunque estés jubilada

biquini tú usarás.

Ahora que estás más tranquila,

más tiempo a la playa irás,

sea para estar fresquita

o para el sol tomar.

Deja tiempo, no te pares,

porque cosas has de hacer,

bailar, cantar y gimnasia,

y con "compas" al café.

Coge tu sombrero y póntelo,

Vamos a la playa, calienta el sol.

Ven a mi sombrero, resguárdate,

que no salgan manchas en nuestra piel.

Chiribiribí, porompompon,

chiribiribí, porompompon,

chiribiribí, porompompon,

por fin "ha llegao" mi jubilación.

(Cambio de música)

Abuelita, dime tú, ¿por qué soy yo tan feliz aquí?

Antoñita, dinos tú ¿por qué estás tan feliz?

 

(Cambio de música)

Granada, canto yo desde Cehegín,

mi garganta se vuelve más fina

cuando es para ti.

Mi cantar, lleno de melancolía.

Mi cantar, lleno de fantasía.

Lleno de amor en la jubilación.

(Cambio de música)

En la ciudad de Begastri

y en la huerta del río Quípar,

resplandece de hermosura,

cuando canta Antoñita.

Cuanto canta Antoñita,

como un dulce ruiseñor

(Cambio de música)

Cantad al colegio Cervantes,

Que es historia y realidad,

Con la cultura y en las artes

Que hacen entre los compas, verdadera amistad.

Y al menos un trovo clásico.

Y ahora, muy seriamente,

Para el romance acabar;

De verdad te deseamos,

te siga la vida en paz.

Y ahora como José,

unas palabras dirás,

y también unas sorpresas,

en la caja encontrarás.