http://static.laverdad.es/soydecaravaca/menu/img/soydecaravaca-desktop.jpg

Las reliquias de San Juan de la Cruz viajan ya desde Úbeda para la exposición 'Místicos'

El padre Pascual, con las reliquias. / j. f. robles
El padre Pascual, con las reliquias. / j. f. robles

La comunidad del convento donde falleció cede dos dedos del fraile carmelita

JUAN F. ROBLESÚBEDA

Una treintena de personas se desplazó este fin de semana hasta la localidad de Úbeda para recoger los 'dedos bendicionales' de San Juan de la Cruz, unas reliquias que cedió la comunidad carmelita de la ciudad jienense. La delegación caravaqueña estuvo encabezada por el padre Pascual Gil, prior del convento de Caravaca, y por Enrique Fuentes, teniente de alcalde de la Ciudad de la Cruz. El acto de entrega tuvo lugar en la tarde de ayer en la iglesia de San Miguel durante la ceremonia celebrada por los dos priores, que fue muy participada por los fieles asistentes.

El grupo visitó por la mañana del sábado el Museo de San Juan de la Cruz, donde se custodia la reliquia que a partir del próximo 28 de septiembre se podrá admirar en la exposición 'Místicos', que se celebrarará en la antigua iglesia de La Compañía. Acompañados por fray Francisco López, conventual en Úbeda desde hace 15 años, los asistentes recorrieron las salas de este museo que recoge una gran colección de cuadros y objetos religiosos vinculados al convento y a su fundador.

Por la tarde, antes de la celebración de la eucaristía, el grupo participó en un acto de oración y reflexión en la celda donde falleció el Vate de Fontiveros. Hasta Úbeda llegó San Juan de la Cruz el día 28 de septiembre de 1591 para «curar de unas calenturillas» y allí permaneció hasta su muerte en la madrugada del día 14 de diciembre. Desde ese momento, el convento se convirtió en un foco que irradió la espiritualidad del místico carmelita descalzo. Los religiosos de esta comunidad abrieron siempre sus puertas a todos aquellos que se acercaban a conocer la singular figura de fray Juan, tal como ayer hicieron con el grupo que se desplazó desde Caravaca para unir, aún más, estas dos ciudades donde el santo carmelita fundó dos de sus conventos.

En 1978 se inauguró el Museo San Juan de la Cruz recogiendo diversas reliquias y otros recuerdos que se relacionaban con el Santo, que se enriqueció con una notable biblioteca especializada en temas sanjuanistas y de espiritualidad. Una de las piezas más preciadas del museo, dos dedos de la mano derecha, fue entregada al prior del convento caravaqueño, fray Pascual Gil para custodiarla hasta su llegada a Caravaca.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos