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Moros y cristianos se citan para la contienda festera de los desfiles

La Reina Cristiana y la Sultana se vuelven para observar el duelo del Parlamento, ayer./Juan F. Robles
La Reina Cristiana y la Sultana se vuelven para observar el duelo del Parlamento, ayer. / Juan F. Robles

El Parlamento entre el Rey y el Sultán enardeció a las kábilas y huestes, antes del ritual del Baño de la Vera Cruz en un Templete a rebosar de vecinos y visitantes

JUAN F. ROBLESCARAVACA

La inocencia y la alegría desfilaron en la mañana de ayer por la Gran Vía. La cantera de la fiesta tomó la principal arteria de Caravaca de la Cruz para brillar con luz propia durante el desfile infantil. Por la tarde, tuvo lugar la cita del Parlamento y el Baño de la Cruz, ritual que se viene celebrando desde 1384 y que es el origen de las Fiestas de Mayo en honor a la Vera Cruz.

Por las calles del casco antiguo, moros y cristianos se dirigieron hacia el Templete -rodeado por la multitud-, cuando el Carro Triunfal llegó a lo más alto de la Cuesta de la Cruz; el Rey Cristiano, Rubén Alonso Bermúdez, y el Sultán Moro, Pedro Hidalgo, protagonizaron la cita parlamentaria, acompañados respectivamente por la Reina Cristiana, Carolaine Morales, y la Sultana, Julia Moreno.

La falta de entendimiento les llevó a la contienda de los dos ejércitos. «¡Cita te di y a la cita acudiste presuroso!», con esas palabras el rey cristiano inició su diálogo dispuesto a negociar con el sultán para evitar una nueva batalla; pero este respondió con autosuficiencia y se jactó de su potencia insultando a las huestes cristianas.

Entonces, el Rey Cristiano pidió el auxilio de la Vera Cruz para ganar la contienda. Los trabucos de Abul Khatar rubricaron las ganas de lucha de los agarenos, mientras que en las filas cristianas se encomendaron a la Sagrada Reliquia.

La victoria de la Media Luna festera de la tarde anterior se transforma en una clamorosa derrota junto a las aguas del Templete. Moros y cristianos pelean así por la cruz exhibiendo el cariño que unos y otros profesan a la Vera Cruz.

Pugna dialéctica

Después de la pugna dialéctica, tuvo lugar el ritual de la Bendición de las Aguas. Una vez finalizado, se reanudó la procesión para regresar a la parroquia de El Salvador.

Eso sí, la jornada matinal arrancó con la Misa de Pontifical, que abrió las celebraciones del Día de la Cruz. Unos actos que culminaron por la tarde con la Procesión del Baño, el Parlamento entre el Rey Cristiano y el Sultán, el Simulacro de Combate y la Bendición de las Aguas, citas que han ido surgiendo en los casi ocho siglos de presencia de la Sagrada Reliquia de la Vera Cruz y que se han convertido en la principal seña de identidad de los festejos.

La misa tuvo lugar a las diez de la mañana en la parroquia de El Salvador y estuvo presidida por el obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, y concelebrada por varios sacerdotes, entre ellos dos misioneros llegados desde Tanzania, junto al padre Norbert, de la parroquia de Santo Tomás Moro, de Oberthausen (Alemania).

El coro parroquial de El Salvador intervino durante la misa, en la que también participaron varios componentes de la compañía de Armaos de la Vera Cruz, la guardia de honor que acompaña la Sagrada Reliquia en sus salidas de la basílica. Tras finalizar la eucaristía, se dio inicio al Desfile Infantil.

La Gran Vía, principal arteria de la localidad, se inundó a partir de ese momento de pequeños festeros que, emulando a sus mayores, desfilaron mostrando su vestuario medieval. Los Sultanes Infantiles, Joaquín Dólera y Judith Robles, así como la Amazona Infantil, Andrea López, que ya contaban con la experiencia del año pasado, mostraron su destreza para montar a caballo y recibieron aplausos y muestras de cariño a su paso por las tribunas. Otro tanto les sucedió a María Blanc y Toni Martínez-Iglesias, los nuevos Infantes de Castilla, que despertaron una gran expectación en su primera salida al frente de los cristianos más menudos.

Una treintena de ponis, acompañados de pequeños caballistas, desfilaron por la Gran Vía para dirigirse más tarde hasta la Cuesta del Castillo, donde participaron en una carrera de similares características a la que el día anterior hicieron sus mayores. El primero fue el poni de la peña Gaditano, con un tiempo de 13 segundos 320 milésimas; seguido por 'Mini Legendario', con 13 segundos 600 milésimas; y, en tercer lugar, la peña Mayrena Junior, con 13 segundos, 680 milésimas.

Gran Parada

Para esta tarde, a partir de las siete y media, está prevista la Gran Parada Desfile de Moros y Cristianos por la Gran Vía. Desde las tribunas, un público entregado aplaudirá el paso de las kábilas moras y de los grupos cristianos en la gran recreación del pasado medieval de la Ciudad de la Cruz. Para esta ocasión, se contará con mesnadas y comparsas de otras ciudades festeras que celebran fiestas de moros y cristianos y que se sumarán al desfile.

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