Los sonidos de la esclavitud

La muestra fue presentada por el Ministro de Cultura de Costa Rica, el Consejero de Turismo y Cultura de la Región de Murcia y el Alcalde de Caravaca

Carlos Blanco hace sonar uno de los instrumentos de la exposición. SdC
El Museo de la Música acoge una exposición de instrumentos de la esclavitud en América

El alcalde de Caravaca de la Cruz, Domingo Aranda; el consejero de Cultura y Turismo, Pedro Alberto Cruz, y el ministro de Cultura de Costa Rica, Manuel Obregón, visitaron la muestra que consta de 121 instrumentos musicales originales procedentes de África y América.

Al abolirse la esclavitud en el siglo XIX, fueron destruidos todos los documentos e informaciones personales que hacían referencia al lugar de origen de cada esclavo africano. En la exposición se comparan instrumentos musicales americanos y africanos y la evolución de las piezas fabricadas por los esclavos con instrumentos y corrientes musicales actuales.

Además, la muestra cuenta con el documental 'La lengua en que lloras' de Álvaro Toepke y otros documentales de expresiones musicales de origen afroamericano de Brasil, Uruguay, Cuba, República Dominicana, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador, entre otros países de América.

 La exposición se acompaña con un programa de actividades paralelas con actuaciones en vivo de música afroamericana, reproducciones de grabados antiguos relacionados con la esclavitud americana, talleres de fabricación de instrumentos musicales, conferencias, clases de baile y percusión de instrumentos afroamericanos.

Obregón no dudó en calificar la inauguración de la exposición como un "momento histórico" y entre sus palabras destacó la labor realizada por Carlos Blanco en este sentido, "estar aquí es algo extraordinario, es un día histórico, primero para responder a la invitación que Carlos Blanco nos realizó tras una visita que él realizó a Costa Rica, y que ahora nos permite estar en una ciudad que ha apostado por la cultura, pero también porque en esta tierra, que posee  una gran influencia de otras culturas, se realza aún más la cultura iberoamericana".

Aranda tras agradecer la presencia del Ministro y del Consejero, invitó a Obregón a "ser embajador de nuestra ciudad y de este Museo, hemos conocido que cada instrumento tiene su música, que a lo largo de la historia ha servido para unir a personas, aunque también en ocasiones haya separado a otras".

 

Cruz destacó que "la Música es un lenguaje universal, como sabemos, y no tiene porqué ser un artículo de lujo, cualquier objeto o el propio cuerpo es una fuente de sonido; en este caso el recorrido por esta exposición nos permite una forma de entender la música como resistencia, como dignificación del individuo y por tanto, de supervivencia; hay relatos de la música en la historia oficial pero hay otros como éste, tanto o más importante, por eso esta es una exposición de las más interesantes y determinantes de las que se han inaugurado en Murcia en los últimos tiempos".

 

INSTRUMENTOS MUSICALES DE LA ESCLAVITUD EN AMÉRICA

Exposición comparativa con actividades complementarias

Con esta excepcional temática realizada por vez primera gracias al aporte instrumental del Museo de la Música Étnica, colección Carlos Blanco Fadol, se realizará una exposición itinerante exhibiendo aquellos instrumentos musicales creados a lo largo de los siglos XV al XIX por esclavos africanos desplazados a América, en una etapa que muestra uno de los capítulos más horrendos de la humanidad, marcados por la explotación y crueldad hacia trece millones de seres humanos, falleciendo casi la tercera parte en la travesía a consecuencia de las inhumanas condiciones del viaje.

Al abolirse la esclavitud en el siglo XIX, fueron destruidos todos los documentos e informaciones personales que hacían referencia al lugar de origen de cada esclavo africano. Por tal motivo, mediante esta muestra comparativa entre instrumentos musicales americanos y africanos, estos últimos antepasados de los primeros, esta exposición pretende, entre otras cosas, aportar datos a los actuales descendientes de negros africanos que viven en el continente americano, sobre la región de África de donde presumiblemente procedían sus ancestros, mediante la observación y la comparación de los instrumentos que conocen (forma, nombre o tipo de utilización social), con los instrumentos exhibidos de ambos continentes.

El esclavo negro tuvo que buscar y poner a prueba su particular ingenio para conservar dentro de los límites impuestos por el blanco, sus tradiciones, sus músicas, sus instrumentos, castrados de raíz con intención de minar su moral y mantenerlos sumisos. Forzosamente adaptados a la nueva vida impuesta por el blanco, los africanos crearon mecanismos propios para conservar sus tradiciones. Así en países como Estados Unidos, donde se les prohibió el uso del tambor, participaban en los oficios religiosos cristianos sustituyendo ese instrumento primordial en toda manifestación ritual, por el ritmo de las palmas, el movimiento del cuerpo y el canto, dando así origen a la música "gospel". De esta manera el negro norteamericano seguía sintiendo interiormente el sonido del tambor.

Durante el siglo XIX en las islas caribeñas de Trinidad y Tobago, colonizadas por los ingleses, también se prohibió al negro el uso del tambor que empleaba en diversidad de ceremonias ancestrales. En su lugar fue reemplazado por la percusión de bidones de aceite vacíos que llegaban del viejo mundo, dando así origen al steel drum o tambores metálicos.

En América Latina, portugueses y españoles fueron más condescendientes con los instrumentos y músicas africanas y, aunque con ciertas reservas, permitieron una relativa integración hecho que posibilitó posteriormente la creación de ritmos de fama mundial como el samba de Brasil, el candombe de Uruguay, la cumbia de Colombia, el son cubano y el merengue dominicano entre otros.

De esta manera América Latina constituye un referente vivo de la herencia africana, manifestado entre otros por la danza, los instrumentos musicales y diversidad de ritmos que se han conservado o modificado de acuerdo a las exigencias impuestas por la esclavitud.

A raíz de lo expuesto anteriormente, estamos en condiciones de afirmar que gracias al aporte africano, el continente americano es el que posee la mayor riqueza musical del planeta.

Las danzas americanas de origen africano, tienen características comunes como son la sensualidad, el derroche de movimientos de caderas, de hombros y brazos. Sin embargo los dedicados a pies y piernas, si bien destacan por el exceso de agilidad, ofrecen un movimiento limitado realizado en un área reducida, en amplio contraste con las danzas africanas donde el gran dinamismo en el movimiento de piernas, mediante grandes zancadas y saltos, constituye uno de los elementos más representativos de su expresión.

Estas diferencias plantean profundas interrogantes si además consideramos que los tambores de los negros de América tienen gran similitud con los de sus pares africanos: el batá cubano con el batá de Nigeria (igual nombre e igual forma de tambores), los palos de República Dominicana, los tambores de Malawi y otros muchos, manteniendo similar poliritmia de ejecución en ambos continentes.

Se conservan asimismo ritos muy similares en América y África: santería cubana, candomblé de Brasil, ceremonia catártica de los gnawas de Sudán... ¿Pero qué pasó entonces con la danza? ¿Por qué esa diferencia tan notoria de movimientos? La explicación podría surgir si consideramos el trato que recibía el esclavo negro en las plantaciones de algodón y caña de azúcar. Al finalizar la jornada encerraban al negro en barracones y para más seguridad, le encadenaban los tobillos con grilletes. De esta manera y en la prisión sin controlar de la noche, el negro tenía voluntad de percutir cualquier elemento sonoro a manera de tambor, mientras otros danzaban con el condicionante de los grilletes y la longitud de la cadena que los unía. De esta forma el baile se fue adecuando a esta limitación, derivando con los años en ese movimiento de pies característico que no posee la "libertad" del africano, pero que extrae al máximo las posibilidades de movimiento que la cadena le permitía realizar, constituyéndose así en una característica común de los ritmos del continente americano: cumbia, candombe y samba, entre otros muchos.

 

CONTENIDO DE LA EXPOSICIÓN

1. La exposición consta de 121 instrumentos musicales originales, procedentes de África y América.

2. Proyección en sala del documental "La lengua en que lloras", de Álvaro Toepke.

3. Documentales de expresiones musicales de origen afroamericano de Brasil, Uruguay, Cuba, República Dominicana, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, etc.

4. Actuaciones en vivo de música afroamericana.

5. Exhibición de reproducciones de grabados antiguos relacionados con la esclavitud americana.

6. Taller de fabricación de instrumentos musicales sencillos.

7. Conferencias.

8. Participación colectiva de los visitantes ejecutando ritmos y melodías con instrumentos especiales.

9. Cuadernos didácticos educativos para escolares. Trabajos en el aula.

10. Clases de bailes de música afro americana.

11. Clases de percusión de instrumentos afroamericanos