La Vera Cruz bendice la Naturaleza para proteger las cosechas

El capellán da la bendición desde lo más alto de la Basílica Santuario de la Vera Cruz. JFR
RITUALES

Como cada año al aproximarse la celebración de las Fiestas Patronales, en la tarde de ayer se procedió a realizar uno de los rituales más antiguos de la Vera Cruz. El capellán de la Basílica - Santuario, Pedro Ballester, acompañado por el hermano mayor de la Cofradía de la Vera Cruz, Pedro Pozo; el alcalde, Domingo Aranda, y un reducido grupo de hermanos cofrades, subió a lo más alto del templo, a la Capilla de los Conjuros para proceder a la Bendición de la Naturaleza. El ritual se inició en el interior de la iglesia y con el suave tintineo de la campana que anunciaba la presencia de la Sagrada Reliquia, el sacerdote y todo el cortejo iniciaron el ascenso por las empinadas escaleras y los estrechos corredores que dan acceso a la capilla. Ballester realizó las cuatro bendiciones de costumbre, empezando por el Oriente, para continuar con Poniente, luego el Norte y, por último, hacia el Sur. Posteriormente se dirigió al estrecho corredor que circunda, por el exterior del templo, la cúpula del crucero de la iglesia, para desde allí bendecir nuevamente los cuatro puntos cardinales. Finalizado el ritual, tras recibir la bendición con la Vera Cruz, la Sagrada Reliquia fue depositada nuevamente en el sagrario de su capilla.

Existen documentos que se refieren a este ritual desde finales de la Edad Media, ya que era frecuente realizar conjuros o rituales protectores contra las tormentas que arruinaban las cosechas y destruían el arbolado. En los meses de primavera y verano la Vera Cruz solía estar permanentemente en la capilla del Conjuro para oficiar los rituales cuando las nubes amenazaban tormenta, mientras que en otoño e invierno permanecía en el interior del presbiterio.